La ‘Ley de Fomento Nacional para el uso de Fuentes Renovables de Energía destinada a la Producción de Energía Eléctrica’, número 27.191, reglamentada el último día de marzo del 2016, tiene como plazo el último día del 2025, y se propone una matriz eléctrica argentina compuesta por un 25 por ciento de energías limpias (eólica, solar, geotérmica, mareomotriz, undimotriz, biomasa, biogás e hidroeléctrica menores a 50 MW).

En el proceso, la normativa establece objetivos intermedios: al 31 de diciembre de 2017, alcanzar como mínimo el 8 por ciento del total del consumo propio de energía eléctrica con renovables. Al 31 de diciembre de 2019, un 12 por ciento;  al 31 de diciembre de 2021, un 16 por ciento y al 31 de diciembre de 2023 un 18 por ciento.

En contacto con energiaestratégica.com, Pablo Caviedes, especialista en energías renovables y Gerente del área de la compañía Neoconsult S.R.L., hace un análisis sobre las metas más inmediatas que se propone la Ley.

“Lamentablemente no se cumplirá el primer objetivo”, sentencia. “Si bien al día de hoy hay 27 contratos firmados, la gran mayoría tiene un plazo de ejecución de más de un año, por lo tanto, la energía que consumamos este año va a tener como aporte renovable la misma energía generada con renovables que el año pasado”, explica el ingeniero mecánico.

Al respecto, precisa: “en el año 2016 se consumió 132.949 GWh de energía total, de los cuales 2.632 GWh correspondieron a la energía renovable en funcionamiento (estas generaciones renovables tienen una potencia instalada de 800 MW aproximadamente). Haciendo la cuenta, al 31 de diciembre de 2016, la contribución de energías renovables fue de 1,98 por ciento. Suponiendo que el consumo no aumente (aspecto que no debería ser verdad), y agregando al proyecto de biomasa de Pindó (2 MW), esta contribución no debería llegar al 2 por ciento (1,99%, suponiendo que Pindó entrega energía durante 8160 horas anuales)”.

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“De esta manera, se concluye que el primer hito de la ley no se debería cumplir”, remata el especialista.

No obstante, ¿se llagará al objetivo siguiente del 12 por ciento de la matriz eléctrica mediante renovables al 2020? “Para poder analizar el posible cumplimiento es necesario hacer estimaciones basadas en los valores históricos de consumo”, indica Caviedes.

“Principalmente lo que estimamos fue el crecimiento porcentual lógico del consumo eléctrico nacional. Para esto tomamos de CAMMESA los consumos eléctricos desde el año 2011, hasta 2016 tomando la pendiente normal (hay que descartar las pendientes ocurridas en años de recesión como pueden ser 2015 y 2016 donde hubo una merma en la tasa de crecimiento) y podemos estimar un crecimiento de alrededor del 2,6% interanual. Esto se puede ver en la tabla y gráfico siguiente:

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A partir de estas extrapolaciones podemos estimar que la energía que se consumirá en el año 2019 será de aproximadamente 154.383 GWh, por lo tanto, el consumo de ese mismo año con energías renovables deberá ser de no menos que 18.526 GWh según lo indicado en la Ley”, explica.

El especialista señala que de no tomarse otras medidas que los esperados proyectos adjudicados vía Ronda 1 y 1.5 del Programa RenovAr, más aquellos proyectos de viejo programa Genren, no se llegaría a tal objetivo.

Desmenuza: “tomando la energía generada en 2016 por fuentes renovables y suponiendo que no se modifica sustancialmente ese valor, agregando la energía contratada en Ronda 1 (4.205 GWh anuales, según CAMMESA), la energía contratada en Ronda 1.5 (4.311 GWh anuales, según CAMMESA) y los contratos de Resolución 202 (500 MW), suponiendo una disponibilidad del 40% (cifra estimada en función de los valores de Ronda 1 y Ronda 1.5), da un total posible de generarse cuando todos los parques contratados estén en funcionamiento de 12.900 GWh. Considerando el consumo estimado, este valor representa el 8,35%”.

“Como conclusión, suponiendo que toda la energía contratada o a ser contratada en Resolución 202, Ronda 1 y Ronda 1.5 se instala de manera de estar en funcionamiento para el 1 de enero de 2019, no es suficiente para satisfacer el segundo hito propuesto por la Ley 27.191”, indica.

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“La energía faltante para cumplir con este hito (que debería estar disponible para el 1 de enero de 2019, es decir, menos de 2 años desde la fecha de hoy) sería de aproximadamente 5.626 GWh. Para cumplir con esta energía, suponiendo que se suministra con plantas de generación con biomasa (funcionan alrededor de 8160 hs anuales entregando el 90% de la potencia instalada), serían necesarios poco más de 765 MW instalados (aproximadamente 690 MW netos aportados a la red). Si estos fueran eólicos o solares con la misma disponibilidad promedio de los parques ya instalados (40 por ciento), la potencia instalada debería ser de poco más de 1.600 MW”, concluye.

En cuanto a la obligatoriedad que impone la Ley 27.191 a Grandes Usuarios (con plazos similares a los de la matriz eléctrica argentina, como: 8 por ciento al 2018 y 12 por ciento al 2020) se supone que habrá una demanda cercana a los 900 MW para el primer plazo de cumplimiento.

En ese caso podrían desarrollarse proyectos específicos por fuera de las licitaciones mencionadas, generándose mayor potencia renovable, no obstante, siempre y cuando Grandes Usuarios no opten por contratación a CAMMESA y sí por autogeneración o contratos entre privados.