“Las negociaciones entre la Comisión Europea y CARBIO (la Cámara Argentina de Biocombustibles) comenzaron hace más de 2 meses y han avanzado de manera positiva” en la relación comercial del biodiesel, asegura Gustavo Idígoras, relacionista internacional y colaborador cámara nacional de exportadores, en diálogo con Energía Estratégica.

El especialista cuenta que fruto de este diálogo, la Unión Europea debatirá el próximo miércoles 30 de enero un pedido de la Comisión para que el biodiesel argentino vuelva a ingresar al continente sin la aplicación de un derecho compensatorio, que hoy lo está dejando virtualmente fuera del mercado.

“En caso de prosperar y de verse aprobado el pedido, la Comisión Europea procederá a la publicación del acuerdo y su implementación», explica Idígoras y estima: “se calcula que, en términos administrativos, los tiempos nunca son menores a los 15 días».

En efecto, si los resultados fueran favorables para el Gobierno argentino, se espera que a mediados de febrero pueda volver a exportarse biodiesel a un arancel que circunde el 6,5, el cual se aplica para todos los países que envían biodiesel a Europa.

Pero, de suceder lo contrario, se fijaría sobre el producto argentino un derecho compensatorio promedio del 30% para, lo cual generaría su cierre virtual.

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Esto sucede porque empresarios europeos del biodiesel han denunciado que el producto argentino está siendo subsidiado por el Gobierno argentino, propiciando una competencia desleal de dumping.

Los resultados de esta investigación se publicarán el 28 de febrero. Y los evaluadores ya han adelantado que se han detectado posibles subsidios, lo cual es rechazado enfáticamente por el Gobierno nacional. Sin embargo, un veredicto favorable para la Argentina el próximo 30 de enero dejaría sin efecto este reclamo.

Consultado sobre los motivos del cambio de posición de la Comisión Europea sobre el biodiesel nacional, que en un principio culpabilizaba a la Argentina de dumping, Idígoras observa que no ha sido por un factor sino por varios.

«El primero es que CARBIO ya ganó juicio ante la corte europea frente investigaciones de dumping; y además ganó la apelación. Por lo tanto la Comisión Europea tuvo que eliminar los derechos antidumping en aquel momento. Esto se transformó en un antecedente jurídico muy fuerte», explica.

“En segundo lugar, el nuevo argumento de dumping no es muy sólido. Y en tercer lugar, hay un aspecto más político: durante el G20 se llevó una reunión entre la comisión Europea y el gobierno argentino en donde se arribó a un entendimiento de que había que llegar a algún tipo de acuerdo de precio y volumen”, precisa el asesor de CARBIO.