A mediados del 2014, el ex senador por la Unión Cívica Radical (UCR) por Mendoza, Ernesto Sanz, presentó un proyecto de Ley que buscaba favorecer a la fabricación e instalación de sistemas solares térmicos híbridos en todo el país a partir de beneficios fiscales, impositivos y financieros para los actores principales de esa cadena de valor.

Allí, el legislador expresaba declarar de interés nacional la fabricación, la investigación, el desarrollo tecnológico y la incorporación de sistemas de captación y utilización de energía solar térmica de baja y media temperatura para abastecimiento de la producción de agua caliente sanitaria y climatización de piscinas, calefacción, cocción de alimentos y otros usos posibles que tendrá que definir, si se sanciona la iniciativa, la Autoridad de Aplicación.

El documento fue objeto de debate en las comisiones de Minería, Energía y Combustibles, de Ciencia y Tecnología y de Presupuesto y Hacienda, pero finalmente no obtuvo el recorrido legislativo previsto y quedó cajoneado.

Ahora, la flamante senadora de la UCR (Alianza Cambiemos) por Mendoza, Pamela Verasay, está evaluando retomar el viejo proyecto y relanzarlo durante fines de esta semana o principios de la próxima. Para ello, la legisladora se está reuniendo con sus asesores y expertos del sector para analizarlo y realizarle modificaciones y actualizaciones pertinentes, de considerarse necesario.

Una vez que el proyecto tome estado parlamentario y sea girado a las comisiones respectivas, se prevé que por pedidos de los senadores se convoquen a especialistas en la temática para que den evalúen el documento. Si bien sus aportes no son vinculantes al escrito, los legisladores pueden servirse de ellas y solicitar modificaciones.

El proyecto de Ley llegá en un momento muy distinto a cuando fue presentado, ya que no sólo con este nuevo gobierno las energías renovables están teniendo la gran repercusión que merecen, sino que la tecnología solar térmica se está ganando competitiva frente al gas natural producto de las fuertes subas en las tarifas que instrumentará el Gobierno Nacional. El aumento en las boletas rondaría el 300 por ciento.