13 de noviembre de 2017

Guido Gubinelli

Por Guido Gubinelli
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Provincia de Buenos Aires comercializará la energía renovable obtenida de mini-centrales

Autoridades trabajan en la constitución de una figura legal que posibilite la venta de la energía obtenida de pequeñas plantas de energías renovables que se desarrollaron y están desarrollando en la jurisdicción. Apuntan a que esta estrategia genere un flujo de fondos que permita apalancar otros proyectos de baja y media escala para aprovechar mejor el recurso disponible en el territorio.

La Provincia de Buenos Aires se está tornando un polo más que atractivo para el desarrollo de las energías renovables. Cuenta con zonas de vientos muy potentes, como Bahía Blanca, gran recurso biomásico y, además, terminales portuarias que facilitan operatorias de logística.

Bajo el Programa RenovAr, en virtud de las licitaciones Ronda 1 y 1.5, se están montando 8 parques eólicos por un total de 544,6 MW. Ahora, en la Ronda 2.0, el nivel de ofertas no da abasto: 27 proyectos por 1.879 MW y se adjudicarán sólo 200 MW en la Provincia. Además, se presentaron 16 MW de biomasa, 10 MW de biogás y otros 10 MW de biogás de rellenos sanitarios.

Independientemente de aquel éxito, el Programa Provincial de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida (PROINGED), organismo público privado integrado por las distribuidoras eléctricas nucleadas en el Foro Regional Eléctrico (FREBA) y el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, a través de la Subsecretaría de Servicios Públicos del Ministerio de Infraestructura, está apoyando tipos de desarrollos complementarios al RenovAr.

Es un modelo de desarrollo de energía distribuida con pequeñas plantas en líneas de media tensión. La idea, fundamentada por las autoridades, radica en los altos beneficios sociales que tienen este tipo de proyectos, ya que generan energía limpia donde se encuentra la demanda, reemplazando la generación con combustibles fósiles, desarrollando la economía local.

En concreto, se trata de proyectos solares fotovoltaicos que oscilan entre una potencia de 200 kW hasta 1 MW en pequeñas localidades generalmente en punta de línea que tienen problemas de abastecimiento. Hasta el momento, hay operativos 8 pequeños parques y se espera que próximamente entre uno más en funcionamiento.

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Además están apoyando con el financiamiento de estudios para el desarrollo de mini centrales eólicas de hasta 10 MW en las localidades de Castelli, Tandil, 9 de Julio, Saladillo, Claromecó, Olavarría, Puán y Punta Alta (algunos de estos proyectos se presentaron a la Ronda 2.0 y otros esperan vender la energía en el Mercado a término -MATER-).

Ahora bien, un aspecto central para que estos emprendimientos sean sostenibles en el tiempo radica en la comercialización de su energía. Hoy por hoy, lo generado se entrega a las distribuidoras de cada localidad que a su vez realizan la operación y mantenimiento de los parques, pero requieren de una figura legal para que pueda comercializarse.

Es por ello que se trabaja para obtener una figura legal que permita convertirse en Agente Generador del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) y de esta forma, comercializar la energía limpia producida a través de CAMMESA o poder interactuar con el mercado privado, en busca de abastecer a Grandes Usuarios que requieran dar cumplimiento a la Ley 27.191 (ver aparte).

La idea del organismo público/privado es que se genere un flujo de fondos para el desarrollo de nuevos proyectos de baja y mediana escala y potenciar el desarrollo de la generación renovable en la Provincia, apoyando también proyectos de investigación y desarrollo y de eficiencia energética, los otros pilares del organismo.

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Haciendo un análisis del desarrollo actual de la industria, este mercado de pequeñas plantas requiere de una regulación especial que permitiera darle rumbo a proyectos que actualmente no tienen lugar en el proceso licitatorio RenovAr, por falta de competitividad, por cuestiones de escala, o por no alcanzar la capacidad de potencia requerida para participar en licitaciones (a partir de1 MW para eólicos y solares).

Ratificando esta idea, la diputada provincial de Cambiemos Rosío Antinori, destaca este tipo de iniciativas, que generan un “el impacto social importante”.

En diálogo con Energía Estratégica, la legisladora considera: “el PROINGED está haciendo un gran trabajo llevando energía renovable distribuida a distintos sitios de la Provincia de Buenos Aires. La mayoría de las localidades donde se están instalando los parques son pequeñas donde hay un gran significado social”.

Este tipo de proyectos se tornan rentables desde el punto de vista social cuanto se incorporan en el análisis el costo evitado de la contaminación que se desplaza (generación diésel), el desarrollo económico local, las inversiones evitadas en redes de transmisión, la mejora en el servicio eléctrico y la disminución de pérdidas por transmisión.

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