06 de agosto de 2018

Nanda Singh

Por Nanda Singh.
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Nuevas iniciativas del Gobierno despiertan el debate sobre subastas y condiciones de financiamiento para el rubro de bioenergías

El Ministerio de energía está preparando una convocatoria para proyectos renovables de baja potencia distribuida en líneas de media tensión, así mismo iniciará conversaciones con la banca local para impulsar mejores condiciones de financiamiento para proyectos de generación con bioenergías. Energía Estratégica habló con referentes del rubro para conocer las primeras opiniones que generaron estos anuncios.

El Subsecretario de Energías Renovables de la Nación, Sebastián Kind, anunció en un encuentro con empresarios que el Gobierno trabajará en los próximos meses para conseguir líneas de financiamiento para proyectos pequeños que no tienen llegada a los fondos de la banca internacional, fundamentalmente bioenergías. 

Esa noticia tuvo buen recibimiento por parte de los presentes en el evento del pasado viernes, organizado por la cartera que dirige Kind junto a la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (INVEST). Sin embargo, existen consideraciones que que referentes del sector realizaron al respecto. 

“Es necesario trabajar sobre los bancos locales a los efectos de que se logre, de alguna manera, encontrar una alternativa para financiar los proyectos de bioenergías con condiciones más adecuadas a las de un project finance hoy”, introdujo Horacio Pinasco, Presidente en Tecnored Consultores SA.  

La financiación que consiguen las empresas es solamente para el desarrollo de una parte del proyecto e impulsores de bioenergías, que adhieren a mejorar las condiciones de financiación actuales, están solicitando que los bancos financien por lo menos el 80% del proyecto. 

“Cuando se habla de que un banco financia el 70%, esto no incluye el IVA, el capital de trabajo, los intereses del periodo de carencia, los imprevistos, entre otros; con lo cual, el banco solo cubre el 50-55% de la inversión y el resto la empresa debe aportarlo como equity”, completó el titular de Tecnored. 

Como miembro de CADER que trabaja dentro de la comisión de financiamiento para proyectos renovables locales, Pinasco consideró que habría que encontrar un punto medio entre dos escenarios de tasas de interés: uno donde las tasas son tasas de riesgo y tasas altas, porque efectivamente es un project finance y sólo toma como garantía el proyecto y el PPA; y otro, donde alternativamente los bancos necesitan garantías adicionales, cómo lo que se está haciendo, y donde las tasas deberían ser mas bajas del tipo de créditos corporativos en las que los bancos asumen menos riesgo.

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Por su parte, Germán Di Bella –presidente de Bioeléctrica–, también consultado por Energía Estratégica, opinó que el país todavía no está en una madures estable para buscar financiamiento extranjero de los proyectos renovables y que el hecho de que el Gobierno trabaje para asegurar la participación de la banca local es importante para pensar en el crecimiento futuro de las renovables. No obstante, cuestionó otros aspectos.

“No tengo ninguna duda de que es posible hoy sentarse a dialogar con los actores que participan en el desarrollo de proyectos, pero también creo que el Gobierno plantea, por lo menos desde el punto de vista energético, la baja permanente de la tarifa y uno no puede dar tarifas baratas sin que exista una financiación acorde para, por lo menos, hacer la inversión”, advirtió Di Bella. 

Esta consideración también fue realizada por otros empresarios cuando el Subsecretario de Energías Renovables anuncio que su equipo de trabajo está preparando un proyecto de convocatoria para proyectos de baja potencia para líneas de media tensión, incluyendo 13 kV, 33 kV y 66 kV. 

Si bien la noticia es positiva para el impulso de la generación distribuida, porque podrán aprovecharse las capacidades al rededor del país y la iniciativa apunta al desarrollo de economías regionales con proyectos de generación pequeños, una característica del mecanismo elegido generó interrogantes en el rubro de bioenergías. 

“No estamos pensando en segmentarla por tecnología sino justamente dar lugar a que las tecnologías compitan entre sí con proyectos pequeños a lo largo y a lo ancho del país, en la medida de que hayan capacidades de lineas de distribución para poder absorber a estas potencias”, dijo Sebastián Kind.

Frente a esto, los referentes de bioenergías advirtieron que la competencia sin distinguir tecnologías complicaría al rubro de bioenergías, por los costos de generación en comparación a otras fuentes de generación. 

“En biogás la inversión es de unos US$ 4 millones por megavatio, pero para proyectos grandes. Si la intención es hacer un proyecto chico, tal vez de 500 kW, en relación vas a gastar mucha más plata y entonces esos proyectos van a tener que tener [para ser competitivos en una subasta] una taza no superior al 6% anual en dólares, 2 años de gracia para su construcción, no menos de 7 años para su financiación”, consideró Germán Di Bella. 

“Conjuntamente con la convocatoria a proyectos de baja escala, el Gobierno tendría que incluir otro tipo de condiciones que son específicas a las bioenergías y que el sector ha venido reclamando, porque movilizan mano de obra local, genera trabajo calificado y mientras prácticamente todas sus inversiones son nacionales, el hecho de producir, devuelve recursos y genera otros a la misma región”, agregó Horacio Pinasco. 

Los beneficios sociales y económicos que brindan las bioenergías serían uno de los motivos más importantes para que se considere que proyectos de estas tecnologías tengan subastas propias y regionalizadas.

“Cuando vas a un lugar donde no hay otras centrales de generación deberían darte todas las facilidades para el desarrollo, no sólo porque llevas generación y mejoras la disponibilidad eléctrica, también porque produces un impacto social gigantesco y se llevan inversiones a los lugares donde más difícil es hacerlas”, puntualizó Di Bella. 

“Lo que el país necesita es potenciar la mano de obra, el desarrollo regional, el valor agregado al origen, sustituir combustibles fósiles y lograr una federalización de la disponibilidad de energía. Y todo esto lo provee la bioenergía”, concluyó Pinasco. 

Suspenso por el lanzamiento de RenovAr 3 

Por otro lado, respecto a las incertidumbres que giran en torno a la convocatoria de una nueva ronda de licitación para el abastecimiento del Sistema Argentino de Interconexión eléctrica (SADI) a través de grandes proyectos renovables, en el mismo encuentro dónde se habló del financiamiento a bioenergías, Sebastián Kind recordó que el compromiso del gobierno había sido adjudicar no menos de 10 megavatios al año y que, a 2 años y medio de iniciar con programas de fomento a la generación eléctrica limpia, ya llevan 6000 megavatios en proyectos renovables. 

A partir de esa reflexión es que desde el Ministerio consideran que el mercado continúa evolucionando y no hay necesidad inmediata de tener que sacar una nueva convocatoria sino transitar las variables que lleven a pensar a cuándo y de qué manera debiera ser lógico lanzarla. 

Entre las variables a analizar, la ampliación de las líneas de transporte sería una prioridad para dar lugar a nuevos proyectos de potencias mayores. De allí es que la convocatoria que se pensó que sería lanzada en octubre de este año se postergaría.

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