14 de noviembre de 2017

Energía Estratégica

Por Energía Estratégica
[email protected]

Información oficial: el Gobierno Nacional relevó 160 proyectos de bioenergías

Con el objetivo de abordar el futuro de la bioenergía desde una perspectiva pública y privada, y avanzar en la construcción de un mercado para el biogás en Argentina, se celebró un evento del que participaron autoridades del gobierno nacional y representantes de empresas nacionales e internacionales, relacionadas a la agroindustria.

La Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) y la Embajada del Reino de Bélgica organizaron, la semana pasada, el evento “Estado actual y futuro del biogás en Argentina”. En este marco, distintos ponentes en sus presentaciones intercambiaron sus ideas y experiencias en el sector agroindustrial.

El embajador de Bélgica, Peter Maddens, habló de la necesidad de encontrar respuestas a preocupaciones de este siglo, a través de las energías renovables. “El futuro de nuestro planeta depende del comportamiento y de las políticas de nuestra sociedad y de nuestros gobiernos, para luchar contra el impacto del calentamiento global”, fue lo que declaró el diplomático belga en el inicio y, antes de introducir a las empresas privadas originarias de su país que habían concurrido, cedió la palabra a la autoridad de bioenergía de gobierno argentino que estaba presente.

El Lic. Miguel Almada, director de Bioenergía, contó cómo están trabajando desde el Ministerio de Agroindustria para impulsar energías renovables y habló sobre la participación de la bioenergía en la matriz energética que, sin contar los proyectos que están en marcha con las licitaciones en RenovAr 1, 1.5 y 2, la participación de las energías renovables no convencionales no llega al 2% y, de ese porcentaje, lo correspondiente a biomasa es 0,1%. “Desde el Estado el gran desafío que tenemos es apoyar y promover a ese tipo de energías”, definió Almada.

Ya lo adelantaba hace un año Néstor Roulet, quien comanda la Secretaría de Agregado de Valor, refiriéndose a la Mesa del biogás establecida para analizar las necesidades para un desarrollo sustentable, que integre y complemente la cadena de valor de la agroindustria. “La bioenergía en general va a tener una importancia significativa en Argentina. Realmente es mucho lo que se puede lograr en forma conjunta. Estas mesas son muy importantes porque no se estaba acostumbrado a la articulación público-privada y sirven para lograr consenso sobre qué es lo que tenemos que hacer”.

En este sentido, Almada mencionó un estudio que realizaron junto con la Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas (FAO, por sus siglas en inglés) para analizar y cuantificar los recursos biomásicos con los que contaba de Argentina “el resultado de eso dió un potencial enorme, equivalentes a 38 millones de toneladas de petróleo. Hoy en el país, en biomasa, en la matriz primaria (biocombustibles líquidos: biodiesel, bioetanol) estamos utilizando sólo 5 millones, es decir que podemos crecer entre 5 o 6 veces en la utilización de biomasa con fines energéticos”.

Lea también: “PROBIOMASA: más de 170 personas fueron capacitadas en el uso de biogás”

En base a eso, se impulsó el Proyecto Probiomasa, que busca además crear la estructura básica para que todas las energías a partir de biomasa tengan una plataforma de desarrollo, y se avanzó haciendo estudios de balance de biomasa en las provincias. “Ya tenemos completado alrededor de 12 estudios, y a fin de año van a salir las publicaciones, esta va a ser información que va a estar disponible, que va a permitir tomar decisiones en cuanto a dónde está concentrada la mayor cantidad de biomasa, y sobre el desarrollo de un proyecto específico, en determinado lugar. Además, hemos identificado 160 proyectos, algunos presentados a las licitaciones y, de alguna manera, este componente apoya y asesora a los distintos proyectos, y lo que buscamos es que finalmente puedan ser competitivos frente a las otras tecnologías de energías renovables”, completó el funcionario.

Avanzada la charla, se dió lugar a uno de los representantes de empresas belgas presentes. El bioingeniero Philippe Conil C.O. de BIOTEC INTERNATIONAL, una empresa con más de 35 años de experiencia en el campo de biogás y de la fertilización. El principal tópico que trató Conil fue el aprovechamiento energético y agrícola de la biomasa. Para enriquecer el debate empezó desmitificando que el biogás sea para los pequeños finqueros, con estiércoles y desechos y lanzó como interrogante “si el bioetanol en Brasil está reemplazando el 50% de la gasolina, porqué no el biogás no está reemplazando el 50% del gas natural?”.

Para él una de las claves en el terreno agroindustrial y agrícola es aprovechar los excedentes, evitando que éstos lleguen al medio ambiente como contaminación, y producir subproductos sin costo de insumos para la generación de energía eléctrica o térmica (para la industria, para el transporte, o para gas domiciliario). Lograr esto significaría lograr un valor agregado que cerraría el ciclo, que es uno de los grandes desafíos de la industria mundial actual.

Con respecto a los problemas de fertilización del suelo, agregó que en este caso sólo hay soluciones: “en cultivos energéticos uno solamente saca carbono, hidrógeno y oxígeno del biogás (al igual que del bioetanol y biodiesel) y la totalidad de la materia orgánica fermentada y todos los nutrientes se devuelven al suelo. Son cultivos que, en lugar de reducir la fertilidad del suelo, aumentan la fertilidad del suelo y es muy importante para la acumulación de carbono tanto en los suelos como en los cultivos; y todo esto con un costo de fertilización igual a cero”.

Lea también: “Destacan la labor de PROBIOMASA e insisten con licitaciones para biomasa”

El bioingeniero belga decidió continuar empleando su tiempo para desarrollar las posibilidades en Argentina en cuanto a producción de biogás, por ejemplo con maíz forrajero, que de acuerdo a su visión están más o menos en la misma situación que en Europa porque “se pueden producir 3600 metros cúbicos de metano equivalente por hectárea, por cosecha (si solamente se limitan al maíz y no cultivan nada más durante los 8 meses que quedan). En algunos casos tienen la posibilidad, por ejemplo en el Noreste Argentino, de producir 7000 hectáreas de metano por año. Con cada hectárea entonces, se puede producir como mínimo 3600 y eso significa que si quisiéramos cambiar el 100% del gas natural -es una visión- necesitaramos 10 millones de hectáreas. Uds definirán en sus debates qué son 10 millones de hectáreas, que es por ejemplo la mitad del cultivo de soja de Argentina”.

Si bien dio ejemplos de la aplicación de bioenergía en distintos continentes, estuvo de acuerdo al afirmar que cada país debe determinar por detalle y particularmente cómo incentivar lo que quiere promover. Pero distinguió como ventajas considerables en esta agroenergía no sólo la oferta de energía constante sino también el servicio a la sociedad que esto significa; implica pequeñas fábricas y plantas de producción de energía, que dan vida a una comunidad y generan la necesidad de técnicos e ingenieros y “oportunidades laborales decentes y sostenibles” a habitantes de sector rural. Factores relevantes que podrían entrar en la ecuación, al momento de determinar la política energética del país.

Un Comentario

  1. Diego Arreguez dice:

    Hola, quería felicitarlos por toda la información que nos trasmiten. También por la preocupación en cuanto a las Energías Renovables, soy estudiante de la Tecnicatura Superior en E.R. de la ciudad de venado tuerto Santa Fe. Muchas gracias por todo.
    Saludos cordiales.
    Diego Arreguez

Dejanos tu comentario sobre este artículo