29 de diciembre de 2016

Energía Estratégica

Por Energía Estratégica.
[email protected]

En 2016 la energía eólica aportó el 20 por ciento de electricidad en Uruguay

Al cierre de 2016 los parques eólicos instalados en Uruguay generaron mil 300 megavatios, el 20 por ciento de toda la energía del país, reveló Gonzalo Casaravilla, presidente de la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE).

El funcionario explicó en declaraciones divulgadas hoy aquí, que de ese porcentaje el 55 por ciento correspondió a energía hidráulica, el 17 a la biomasa (incluida las dos plantas de celulosa) y el uno provino de la fotovoltaica, mientras el 10 por ciento se exportó a Argentina.

Refirió que para el venidero año el país aspira llegar al 30 por ciento de generación de energía eólica cuando concluyan las instalaciones de dos nuevos parques en los departamentos de Flores y en Salto.

Casaravilla refirió que la energía eólica y la fotovoltaica definirán en el futuro la generación de electricidad en la misma medida que aumente la demanda, dado que el recurso hídrico está explotado casi en su totalidad.

Lea también: «El 13% de la capacidad energética uruguaya provendrá de biomasa con la instalación de una tercera industria celulósica»

Al valorar los resultados del 2016, apuntó que la diversificación de la matriz eléctrica ‘es una revolución más que una evolución’, por la velocidad con que se desarrolló, y los resultados del período fueron positivos sobre todo por los avances en las energías renovables, opinó.

El directivo de UTE expresó que la diversificación de la matriz no solo cambió radicalmente los costos de generación, sino que los mismos no tendrán las variaciones de antes, sea un año seco o húmedo.

Lea también: «Parques eólicos radicados en Uruguay podrían empezar a venderle energía al estado argentino»

Precisó que en 2013, sin el cambio de matriz, el costo por megavatios/hora rondaba los 80 dólares, mientras al concluir el actual año disminuyó a 55, lo cual significa que el Estado invertía más de mil millones de la moneda estadounidense en ese entonces y ahora desembolsó unos 600 millones.

Esa diferencia, dijo, fue resultado del cambio de la matriz energética y cuyos costos incluyeron la generación, gestión, transmisión, distribución, comercialización e inversiones.

Fuente: Prensa-Latina.

Dejanos tu comentario sobre este artículo