12 de abril de 2018

Guido Gubinelli

Por Guido Gubinelli.
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Empresarios plantean al Estado uruguayo “liberar” 15% más el mercado eólico y solar

En una entrevista para Energía Estratégica LATAM, Eliú Prada, director de Solco Energías Renovables, propone que el Gobierno de Uruguay otorgue mayor lugar a las energías limpias dentro de la matriz energética. De lo contrario, en los próximos 12 años no se requerirá de nuevas inversiones. Los argumentos esgrimidos.

Solco Energías Renovables es una empresa de amplia trayectoria en el mercado de Uruguay. Cuenta con más de 25 años de experiencia en el diseño de soluciones, selección y montaje de equipos eólicos y solares.

Según informa la propia compañía, han sido pioneros en el manejo de energía solar en el Uruguay, “importando el primer panel solar fotovoltaico al país en 1979”. Y fueron los primeros también en hacer uso de la energía eólica, al “realizar suministro, montaje y puesta en marcha del primer aerogenerador conectado a la red pública (Cerro Caracoles año 2000)”.

Ostentan el montaje de por lo menos 8 proyectos de energías limpias llave en mano en territorio uruguayo.

En una entrevista con Energía Estratégica LATAM, Eliú Prada, director de Solco Energías Renovables, analiza la realidad del mercado del país oriental y cuáles son las perspectivas que vislumbran.

¿Cuál es la realidad del mercado y qué perspectivas de mercado tienen para este 2018?

El mercado uruguayo es muy pequeño y en la actualidad se puede decir que está atendido.  Asimismo, tengamos presente que la energía está en manos de un monopolio que es el Estado… y las posibilidades que quedan disponibles para emprendimientos con empresas nacionales, son muy reducidas. Los pequeños y medianos proyectos que podrían desarrollarse en las áreas de eólica y fotovoltaica se visualizan como escasos.

Sería altamente provechoso tanto para emprendimientos fotovoltaicos como de micro-eólica, liberar entre un 10 y un 15% más de la matriz energética.  Estos porcentajes no incidirían sustantivamente, y sí nos permitirían atender -entre otros- a sectores comprometidos en sus costos de producción donde el insumo energético está afectado significativamente.

Los empresarios uruguayos veríamos con muy buenos ojos estas aperturas por parte del gobierno; que permitirían a industrias, agroindustrias, y productores agropecuarios disponer de generación propia.  Desde mi perspectiva, esto influiría positivamente de (a priori) dos maneras sustanciales para Uruguay:

1)    Estimular estos proyectos de inversión mediante la deducción de impuestos.  Ello otorgaría autonomía y manejo versátil de los momentos productivos a las pequeñas y medianas industrias, al igual que a los productores rurales.
2)    Aumentar la masa crítica de sistemas de generación operativos. Esto conllevaría mayor mano de obra calificada y actualizada; permitiendo a las empresas establecidas en Uruguay la capacitación continua de sus técnicos sin dependencia del exterior. También, habilitaría la amortización de altos costos de las herramientas necesarias para cumplir las tareas de operación y mantenimiento.

No obstante a ello, ¿están en perspectivas de nuevos desarrollos de parques eólicos y solares?
Salvo que se presenten emprendimientos especiales que requieran una importante cantidad de energía, y según las proyecciones del gobierno, el mercado energético está atendido por lo menos hasta el año 2030.

Por nuestra parte, estamos cubriendo lo existente en Operación & Mantenimiento; participando también de nuevos proyectos que surgen y manteniéndonos activos en micro-generación ON-GRID y OFF-GRID (solar y eólica).

¿Qué opinión le merecen los marcos regulatorios de promoción de energías renovables del Estado uruguayo?

Definitivamente, los marcos regulatorios fueron el instrumento que permitió que se hicieran inversiones, creando confiabilidad a los inversores tanto locales como extranjeros y viabilizó la instalación de los parques eólicos hoy existentes en este país.

Paralelamente, con el correr del tiempo, se fueron ajustando los decretos siendo en consecuencia cada vez menos atractiva la inversión en este segmento.

Desde que están en el mercado, ¿cómo evalúa el crecimiento de las energías renovables en Uruguay?

Es una gran satisfacción integrar esta generación en la cual nos ha tocado asistir y actuar en lo que viene siendo una verdadera revolución para Uruguay: las energías renovables.

Nuestros comienzos en el rubro de las renovables tienen lugar a partir de 1979, donde introdujimos el primer panel solar fotovoltaico para aplicar a una cerca eléctrica de uso agropecuario.  Desde entonces, focalizamos nuestros trabajos básicamente en el sector de las Telecomunicaciones, y en áreas rurales (OFF-GRID).

En el año 2000, y mediante Licitación Internacional, se nos adjudicó el suministro, montaje y puesta en marcha del primer aerogenerador ON-GRID del Uruguay.  A partir de entonces, la Sierra de los Caracoles -donde fue instalado- es reconocida como el bastión que marcó un antes y un después en el sector de la Eólica; y por ende en la matriz energética uruguaya.

Para esas épocas, el papel de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República en general, y la actuación del Ing. José Cataldo en particular, sumado a la coyuntura que se vivía en Europa por aquellos años, proporcionaron las condiciones ideales para que surjan proyectos de parques eólicos que empezaron a aplicarse en el transcurso de los siguientes años.

En la actualidad y en base a como se plantea el escenario de las Renovables a nivel mundial, mi juicio es que Uruguay está posicionado como uno de los países pioneros y de mayor participación en esta área. Siendo al momento, uno de los referentes para la región y el mundo.

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