11 de julio de 2018

Gastón Fenés

Por Gastón Fenés.
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El texto completo: estas son las condiciones de inversión de la primera línea de alta tensión bajo el sistema de Participación Público Privada

Los Ministerios de Energía y Hacienda difundieron los términos de la licitación que se propone construir la línea de alta tensión en 500 kV y sus estaciones transformadoras “Río Diamante – Charlone”, obra que recorrerá parte de la región centro del país. La idea del Gobierno es adjudicar 2.175 Km este año.

A través de un documento de once páginas, el Gobierno presentó las reglas de juego con las que inversores locales e internacionales podrán avanzar en obras de ampliación del sistema de transporte eléctrico nacional.

Al estar explícitamente sujeto a cambios, en definitiva permitirá a los jugadores interesados realizar las sugerencias del caso, al igual que se optó antes de publicar parte del programa de energías renovables. El pre-pliego será publicado en los próximos días, poco antes del definitivo.

(DESCARGAR documento Charlone- Diamante)

Así las cosas, tras dos años y medio de mandato, el Gobierno recién juega su primera experiencia en la ampliación del sistema en alta tensión bajo el esquema de Participación Público-Privada (PPP), casualidad o no, días después del desembarco de Javier Iguacel en el Ministerio de Energía.

La idea, según ratifican fuentes oficiales, es licitar este año las ocho líneas que ya habían sido consensuadas durante la gestión de Juan José Aranguren en energía, tal como informó este medio en varios artículos publicados a lo largo de 2017.

“Salen dos paquetes más: uno con cuatro y otro con tres líneas de alta tensión”, confirmaron desde el Ministerio de Energía a Energía Estratégica. Son estos proyectos:

En concreto, la cartera que dirige Iguacel ampliará 2.175 km de líneas de 500 kV durante 2018 para permitir la incorporación de nueva potencia eléctrica: energías renovables y centrales térmicas. “La intención es adjudicar todo este año”, informaron en Energía.

El primer pliego que saldrá a la calle es el de Río Diamante – Charlone, que incluye además obras complementarias para abastecer una zona con debilidad estructural de sus redes de 66 y 132 kV en Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y La Pampa.

Una vez adjudicada la obra y firmado el contrato, el contratista dispone de máximo 33 meses (poco menos de tres años) para finalizar la construcción.

De acuerdo a los cálculos del Gobierno – considerando las estaciones transformadoras – serán necesarios 2.500 millones de dólares por parte de los privados, encargados de financiar en un comienzo las obras a través del sistema de inversión PPP.

Un documento elaborado por el Gobierno expone el plan de ampliación con mayores detalles (Descargar Plan)

Como tercera necesidad para licitar, el proyecto del Gobierno incluye los extremos geográficos: más tendidos desde el NOA, para transportar la energía fotovoltaica de las provincias con mayor recurso hacia los centros de consumo; también líneas desde Santa Cruz hasta hacia la Provincia de Buenos Aires para evacuar la energía de las represas.

Energías Renovables, Ronda 3

El lanzamiento de la próxima subasta de energías limpias dependerá en gran medida de la velocidad con la que se adjudiquen las líneas de alta tensión.

El Subsecretario de Energías Renovables de la Nación, Sebastián Kind, ya no confirma taxativamente su realización este año, aunque expresa su deseo de hacerlo. Públicamente, dejó algunas dudas ante los empresarios que lo escuchaban en un evento sectorial realizado días atrás.

¿Será en 2018? Oficialmente, el Ministerio de Energía sentó posición ante Energía Estratégica: “Estamos evaluando las capacidades de la red para tomar una decisión la cual vendrá en unos meses”.

Si se adjudican las 8 líneas de alta tensión en 500 kV este año, estarán operativas con suerte en 2021, por lo que recién en esa fecha se podrán incorporar parques de alta potencia, tal como se viene haciendo en el marco del Programa RenovAr.

Mientras tanto, el Gobierno promete crear un marco regulatorio para desarrollar emprendimientos de mediana escala, aprovechando la capacidad remanente de las líneas de 132 kV y 33 kV.

Así lo prometió Kind a empresarios del rubro en reuniones privadas: dijo que trabaja en la creación de un marco regulatorio para la instalación de centrales de mediana escala, menores a 10 o 20 MW, por ejemplo.

La medida es esperada por las empresas locales y los Gobiernos provinciales, dado que sería una buena herramienta para crear empleo e industria local, estabilizar las redes de media y baja tensión, desarrollando las economías regionales.

Las demoras, las críticas

Sobre la ampliación de las líneas de transmisión hay coincidencia en que el Ministerio de Energía y otros organismos encargados del tema actuaron “con lentitud”. Todos los empresarios, académicos y funcionarios consultados reconocen que el proceso de licitación debería haberse iniciado antes, quizás en 2016.

Es que de acuerdo a la información oficial el sistema incorporará hacia el año próximo 6.000 MW de potencia, considerando los proyectos de la Resolución 21, que adjudicó 3.100 MW para centrales térmicas, y los de energías limpias que suman otros 2.950 MW, sumando los contratos que vienen de la gestión anterior por la Resolución 202.

Las condiciones de inversión del sistema de transporte

En el documento que resume las condiciones de inversión queda explicito que “el Contratista PPP deberá abonar a las Transportistas, según corresponda, el cargo de supervisión de la construcción de la Obra y prestación de Servicios O&M”.

Y se anticipa que habrá cláusulas que prevén la “integración de bienes y servicios de origen nacional”.

Lógicamente, ante obras de gran envergadura, los contratistas deberán tener experiencia en la construcción de líneas y estaciones transformadoras. No importará su procedencia: pueden ser locales o extranjeros.

Propuesta económica

Para jugar en la licitación, el inversor deberá ofertar un canon en dólares que “representará la contraprestación anual por la ejecución de la Obra y la prestación de los Servicios O&M (“Canon Anual”).

Este canon será la variable de adjudicación y representará la quinceava parte del monto total del contrato, durante los quince años que se prevén para la operación y mantenimiento.

En ningún caso podrá ser mayor al límite que defina el Ente Nacional Regulador de Electricidad (ENRE), previa audiencia pública.

“El adjudicatario será el oferente que haya ofertado el menor Canon Anual”, sintetiza el informe que difundió el Gobierno.

Al tratarse de obras de gran envergadura, está prevista establecer una “Garantía de Mantenimiento de Oferta”. Todavía el Gobierno no precisó la cifra.