30 de octubre de 2015

Carlos Badano

Por Carlos Badano.
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Desafío 8 por ciento al 2017: un análisis del factor tiempo en la producción de equipos de energía eólica

¿Está la industria en condiciones de elaborar tecnología para satisfacer al 2017 el 8 por ciento de energía renovable que plantea la nueva ley de energías renovables? Los especialistas en la materia, dan su visión. El turno de Carlos Badano, miembro de la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE).

 

En la hipótesis de lograr el 8% de energías  renovables en el 2017, entiendo que se deberían considerar los aspectos centrales y básicos para poder obtener los aerogeneradores de potencia (módulos de 2 MW o superiores).Las gestiones de adquisición, trámites de importación, transporte, implican tiempos superiores a los seis meses .A estos ítems deberemos incorporar los tiempos de obras civiles, montaje y puesta en servicio.

La capacidad de fabricación nacional inmediata no superaría los 200 MW de aerogeneradores. Existiría la posibilidad de importar aerogeneradores usados, de origen europeo principalmente, atento a la repotenciación de parques eólicos en Europa.

De esta forma los tiempos de adquisición de aerogeneradores se podría disminuir sustancialmente. En algunos casos dichas máquinas suelen tener del orden de los dos o tres años de fabricación.

Ambos aspectos, adquisición de máquinas nuevas y usadas debería reglamentarse según regímenes progresivos con participación de componentes nacionales. Esto optimizando los tiempos requeridos para el objetivo de los 2400 MW para el 2017.

Será fundamental, resolver el ordenamiento de los aspectos macroeconómicos y seguridades legales para entusiasmar a los inversores nacionales y extranjeros.

Otro aspecto a considerar es el de fabricación de torres de origen nacional para los aerogeneradores, esto economizaría substancialmente los tiempos y costos relativos al transporte marítimo y local.

Otro de los temas importantes es la incorporación de las centrales híbridas hidro-eólicas. Esto es mediante centrales de bombeo energizadas por parques eólicos en áreas de excelente recurso eólico. Empleo de las plantas hidroeléctricas existentes, tales como aprovechamientos hidroeléctricos del Comahue (provincia de Neuquén) y de otras provincias.

Por otra parte los Fondos (FODER), deberían ser reforzados con otros recursos tipo Fondo Chocon-Cerro Colorado (Ley 17574), de aplicación a todos los usuarios sin discriminación.

No creo que sea  factible que se puedan consensuar todos estos aspectos y otros en una precipitada Reglamentación de la Ley 27191 en tiempos electorales y con una macro-economía desordenada.

Otro tema a considerar es el de la generación distribuida, donde participan principalmente la micro generación con energías renovables, esto es la eólica, solar, biomasa entre otras.

Todos estos factores definirán claramente una matriz energética con alta participación de las energías renovables con macro generación y micro generación.

Recuerdo que en el año 2008, me correspondió proyectar construir y operar el primer parque eólico del Uruguay, que fue inaugurado por el entonces y actual presidente uruguayo, Dr. Tabaré Vázquez .La potencia instalada inicial fue de 10 MW y este año el Uruguay abasteció el 5o % de su consumo eléctrico con energía eólica. Propongo imitar a nuestros vecinos.

Finalmente, no debemos olvidar que nuestro potencial eólico es superior a los 2000 Gigawatt. Es uno de los más grandes del mundo. Además esto es potencial continental, falta agregar el marítimo ( offshore) que podría ser del mismo orden.

Respecto a nuestra potencia instalada eólica (200 MW), es un infinitésimo porcentual despreciable.

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