20 de febrero de 2019

Nanda Singh

Por Nanda Singh.
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Cómo recibieron los empresarios de bioenergías las condiciones de la prórroga de construcción de plantas

A pocas horas de conocerse la Resolución 52, publicada ayer (19 de febrero) en el Boletín Oficial, este medio se comunicó con distintos empresarios de bioenergía para conocer su primer lectura de la nueva alternativa que propone el Gobierno para proyectos complicados de la ronda 2 del programa RenovAr.

Aquellos concordaron inicialmente que el balance resulta positivo, puesto que es favorable para el sector renovable que el Gobierno nacional haya tomado nota de lo que han pedido estos últimos dos años y ahora se haya presentado la posibilidad de pedir un nuevo plazo para el cumplimiento de los hitos de los proyectos adjudicados.

“Una prórroga resulta imprescindible para que muchos de los proyectos se lleven a cabo”, introdujo Germán Di Bella, presidente de Bioeléctrica, empresa que en la ronda 2 tiene el emprendimiento de biomasa “Las Lomitas” de 10 MW.

Como miembro de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), Horacio Pinasco, Presidente en Tecnored Consultores SA, acompañó aquella posición. “Desde CADER hemos solicitado e impulsado que esta condición exista. La primera impresión es positiva porque esto le da un gatillo de salida y de oportunidad aquellos proyectos que no pudieron firmar financiamiento o consolidar su inicio de obra en el momento que estaba previsto”, consideró.

No obstante, en un análisis más detallado, desde el sector también destacan que las condiciones que se pusieron impactan negativamente en los proyectos.

“Opino que las condiciones son bastante restrictivas y como penalidades van a impactar en el flujo de fondo de los proyectos. El futuro definirá si efectivamente esta Resolución termina siendo una puerta de viabilización o no, con las condiciones establecidas y en el contexto argentino que hoy es muy complejo”, sostuvo el titular de Tecnored.

Entre las condiciones se detalla que a cambio del nuevo plazo para el cumplimiento de los hitos del proyecto, se deberá compensar eligiendo dos de tres opciones disponibles: elevar al 30% el contenido de industria nacional; reducir el tiempo de contrato o bajar el precio.

“Algunos proyectos no podrán acomodarse a aumentar el 30% de contenido local porque la tecnología es totalmente importada, tal vez algunos podrán pasar más a obra civil o hacer tanques de hormigón en vez de importar los tanques de acero. Pero no es todo tan fácil de cambiar”, indicó Di Bella.

Desde la perspectiva de los proyectos de bioenergías se perciben algunos avances este año para iniciar obras aunque la no concreción de financiamiento los complica.

En el caso de Las Lomitas, adjudicado precisamente en la ronda 2 de RenovAr, Bioeléctrica se encuentra a poco tiempo de empezar la construcción aunque no tiene cerrado el financiamiento. Por lo pronto, se espera iniciar en el mes de marzo.

“Lo que hoy vemos intentando avanzar con esto es que, en el caso de nuestro proyecto más grande de biomasa ya estamos hace por lo menos 8 meses tras un financiamiento – desde que firmamos el PPA hasta hoy, es a lo único a lo que nos hemos dedicado pero todavía estamos en el noviazgo de conseguir cerrar contrato–”.

A aquello también se suma el descontento de que las complicaciones de financiamiento habrían resultado externas a las empresa, “son por condiciones del marco país y eso es lo que hay que ponderar”, destacó Pinasco.

“Si se tomó nota de que había que dar una prórroga a los proyectos, la prórroga es porque hubo problemas macroeconómicos que no permitieron que se cierre el financiamiento. Entonces, a partir de eso, considero que la prórroga debería eximir a los proyectos de cualquier penalidad”, propuso el Ing. Francisco Della Vecchia, responsable del Área de Biogás en la Fundación Energizar.

A aquello agregó “que la prórroga sea sólo para los proyectos de la ronda 2 resulta en cierto modo discriminatorio para los proyectos de ronda 1, que también tuvieron problemas por cuestiones macroeconómicas o porque el sector financiero aún estaba entendiendo cómo funcionaba el mundo biogás y biomasa. Hay muchos proyectos de ronda 1 que el cierre financiero lo tuvieron a fin del año pasado o fines de 2017, donde no hubo una mega devaluación pero sí hubo una devaluación en la que el dólar pasó de 16 a 20 y fue importante para ese momento. Por lo que no hay mucha explicación de porqué no se los incluyó también en la prórroga”.

Adhiriendo, Di Bella dijo que “lo que seguimos viendo es que al final por algo que nosotros como empresarios no manejamos, que es el contexto nacional, terminamos otra vez pagando los platos rotos”.

A partir de ese panorama, agregó al debate que “ 180 días de prórroga deberían ser sin ningún tipo de multa porque la situación económica del país no es la misma de cuando fuimos adjudicados y excedió lo que nosotros pudimos hacer. Lo más justo, insisto, es que los primeros seis meses sean sin ningún tipo de multa, por igual a todo el mundo pero con más razón a los que firmaron los PPA en primera instancia –por que no pidieron ningún tipo de aplazamiento inicialmente y significa que fueron trabajando para lograr el financiamiento y cumplir con los tiempos–. No fue impericia nuestra no tener los financiamientos o no tener el acceso”, concluyó.

2 Comentarios

  1. Néstor dice:

    Los contratos están para cumplirse señores, poco serios

  2. Johannes Fischer dice:

    Horacio Pinasco de Tecnored tiene razón. Johannes Fischer [email protected] de

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