16 de mayo de 2017

Guido Gubinelli

Por Guido Gubinelli
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Industria eólica: entre la quita de exenciones a las importaciones y el “compre nacional”

La entidad que reúne a empresas y entes gubernamentales vinculados a la cadena de valor industrial de la energía eólica argentina plantea que si se vuelve a gravar el ingreso de insumos importados se aplique lo mismo con la importación de aerogeneradores terminados. Por otro lado, se encuentra expectante con el proyecto de Ley que presentará el Poder Ejecutivo de ‘Compre Argentino’.

La cadena de valor de la industria nacional eólica, aglutinada en el Clúster Eólico Argentino, se encuentra ante una paradoja.

Según la Ley 27.191, apenas iniciado el 2018, quedará sin efecto la exención impositiva a insumos importados de energías renovables que no se produzcan en el país, tal como fijó la Resolución Conjunta 123/2016 y 313/2016 lanzada en julio del año pasado por orden de los Ministerios de Energía y Producción de la Nación.

Si bien la medida pareciera que perjudica al desarrollo de la industria nacional, dado que importar a tasa cero impide la expansión del sector por cuestiones de competitividad, lejos de ello, la favorece, al punto que hay preocupación entre los industriales por su caducidad.

En diálogo con Energía Estratégica, Rubén Fabrizio, Director Ejecutivo del Clúster Eólico Argentino explica que tal situación se presenta porque la importación del aerogenerador completo no tiene gravado aranceles desde antes de la Resolución Conjunta.

“Si cae esta disposición, y no se modifica el cuadro arancelario del aerogenerador que está en cero, va a haber una feroz asimetría porque ciertos insumos (como las chapas y las bridas) van a estar gravados con arancel alto y el equipo completo con arancel nulo”, detalla.

“Así –continúa-, la resolución conjunta equiparó costos de importación entre el aerogenerador completo y sus partes a importar, lo que beneficia a la industria nacional que permite complementarse con insumos del exterior a arancel cero”. En definitiva, al proyectista le convendría más traer de afuera el equipo terminado que importar partes e incorporar componente local.

El empresario cuenta que es un tema que lo han dialogado “con todos los funcionarios y todas las autoridades”. “Es una asimetría histórica que se tiene que resolver”, enfatiza.

‘Compre Argentino’

Por otro lado, el viernes pasado los ministros de Producción y Trabajo, Francisco Cabrera y Jorge Triaca, respectivamente, anunciaron que enviarán al Congreso un proyecto de Ley de “Compre Argentino”.

Según adelantaron, la propuesta ampliará los márgenes de preferencia para la industria nacional, del 8 al 12 por ciento para PyMEs, y la obligación para las empresas extranjeras que ganen licitaciones de incluir un 20 por ciento de componente nacional.

“Estimamos que la inversión pública rondará los 200.000 millones de dólares durante los próximos 8 años y queremos que las PyMEs argentinas tengan una preferencia y puedan sacar provecho participando en la integración de los productos”, señaló Cabrera durante la audiencia.

Según el Director Ejecutivo del Clúster Eólico Argentino, quien participó durante la jornada, es alentador el anuncio pero prefiere no pronunciarse al respecto hasta tanto no poder analizar en detalle el texto del proyecto oficial.

No obstante, reconoce: “la Ley vigente de ‘Compre Nacional’, que es la 25.551 y su marco legal, históricamente se ha incumplido sistemáticamente. Entonces entendemos que está bien que haya una modificación”.

Por su parte, Oscar Gentili, titular de la Confederación General Económica (CGE), en declaraciones luego del anuncio del proyecto de Ley destacó: “de aprobarse en el Congreso, permitirá contar con una ley que promueve el fortalecimiento de las pymes. Es imprescindible desarrollar la competitividad y la eficiencia de la industria local”.

Del mismo modo, Martín Etchegoyen, secretario de Industria del Ministerio de Producción, estimó: “se podrían generar 70.000 nuevos puestos de trabajo en los próximos años con una integración del 40 por ciento de productos nacionales en las compras que realice el Estado”.

Para la elaboración del proyecto, el Gobierno tuvo asesoramiento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), referente en la materia, y siguió los lineamientos de países modelo en este tipo de medidas como Israel, Estados Unidos, México y Brasil.

2 Comentario

  1. jose Mustafha dice:

    Pienso completamente distinto a lo que están diciendo los funcionarios y algunos dirigentes en este artículo.
    Estoy convencido que cerrar la importación de ese modo no va a hacer más que volver a nuestra tan conocida INDUSTRIA NACIOMAL.

    Estoy cansado de ver que con el pretexto de querer favorecer la industria no hacen más que crear oligopolios en donde terminan beneficiándose algunos pocos y todos nosotros, el resto de los mortales, quedamos impávidos mirando como los “Empresarios ARGENTINOS” siguen la farra.
    En vez de incentivar la competencia, NO,….los sres CIERRAN LAS TRANQUERAS para que siga la joda. Yalo probaron y no anduvo…
    No hablo por ideología ni por idea política.
    ME TOCO NACIONALIZAR TRACKERs Solares.
    LO HICE, nadie me va a enseñar lo que significa luchar contra un proveedor de Acero que pretende el DOBLE de lo que vale el acero en cualquier plaza.
    Eso es lo que van a lograr que el ACERO siga costando el doble que en España o Estados Unidos.
    Porque cuesta el doble? , si acá la energía es regalada y los sueldos son mas bajos.
    Eso es lo que entienden por proteger la industria argentina?.
    Que equivocados Sres.!!
    Eso es LA INDUSTRIA NACIOMAL…..
    Luego terminarán levantando el muerto,… como los que dejaron tantos que funden sus empresas, no ellos, por supuesto, varios ejemplos puedo citar….
    Y el resto de los Argentinos pagando sus ambiciosos planes de ser industriales ARGENTINOS.
    Basta …. somos grandes ya, no engañen mas a nadie.!
    Sean competitivos y no van a necesitar esas medidas demagógicas que los que las firman desde el estado casi nunca LABURARON…
    J.M.

  2. Rodolfo dice:

    Anteriores experiencias con el “compre nacional” no lograron el propósito pretendido de proteger y desarrollar la industria nacional. Llegó un momento en que empresas nacionales de proyección multinacional debían someter sus especificaciones técnicas de compra a la Cámara Argentina que nucleaba a los fabricantes nacionales. Las EETT debían ser traducidas caprichosamente al español porque era “el idioma de este país”. Luego la Cámara la sometía al análisis de los supuestos fabricantes nacionales preguntándoles si podían proveer (tenían la capacidad de proveer) el suministro que satisfacía la ET. Siempre aparecía algún postulante nacional que aceptaba el desafío. Cuando se hacía la reunión (obvio, había que viajar a la sede del aspirante nacional para explicarle de que se trataba porque ni siquiera había entendido el alcance del suministro), este aducía que en realidad no tenía experiencia y no sabía como ejecutar el suministro, pero podía “apartarse” del caso (liberando entonces la importación) si se le compraba otro suministro de su competencia en monto equivalente. Obvio, entre el requerimiento inicial y la “liberación” pasaban varios meses de “entretenimiento” que impactaban negativamente en los plazos de entrega del equipo al Cliente final. Otro caso también, que también queda “amparado en la importancia del compre nacional” es el lobby que se hace a nivel gobierno para que no se puedan importar algunos insumos de acero, por ejemplo caños, porque en el país hay un fabricante nacional sospechado de tener precios monopólicos. Un caso paradójico es lo que pasaba/pasa con los reductores de las unidades AIB para extracción de petróleo (“guanacos” o “cigüeñas”, según la jerga popular). Hay una empresa multinacional que las provee en el país; un componente esencial en el costo es el reductor que esta empresa fabricaba (todavía fabrica?) en el país. Cuando otra empresa 100% nacional quería fabricar en el país, era imposible importar reductores de Rumania o China porque mediante lobby se establecieron aranceles de importación prohibitivos… por lo cual una empresa con mano de obra nacional no permitía que naciera otra empresa con mano de obra nacional (que fabricaba todo el resto de componentes y quizá, con el tiempo, fabricara sus propios reductores, y que tenía mano de obra nacional por “alimentar”); ¿por qué la paradoja?… porque hacia fines del año 2016 se anuncia la preocupación de los operarios de la multinacional porque esta misma decide que ella misma iba a importar reductores desde Rumania y China a partir del anuncio de que se liberaba la importación de los insumos como los reductores.
    Conclusión: Todos queremos que crezca la industria nacional… pero cuidemos que la industria nacional existente no impida el crecimiento de competencia nacional ni se cierre a opciones internacionales que han desarrollado precios competitivos (descartando el dumping, obvio). Si hacemos un parche en ley o leyes, cuidemos que el “coctel” de leyes resultantes no perjudique a la industria en vez de beneficiarla… o beneficie a alguien en particular con el supuesto argumento que “se está cuidando la mano de obra nacional”.

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