20 de octubre de 2014

Martin Stoianovich

Por Martin Stoianovich.
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Avances y desafíos del programa de Gobierno “Probiomasa”

En el marco de la jornada “Bioenergía, desafío y oportunidades para Pymes y grandes empresas”, organizada por la Unión Industrial Argentina, el proyecto Probiomasa presentó sus aspiraciones a futuro. Miguel Almada, su máximo representante de la cartera, analizó las principales ventajas de la generación de energía con biomasa y los impactos que puede generar en la Argentina.

Los máximos representantes del país en el sector relacionado a los biocombustibles se encontraron en un congreso en Capital Federal que buscó evaluar las perspectivas del negocio de cara a los próximos años. “Bioenergía, desafío y oportunidades para Pymes y grandes empresas”, se tituló la jornada organizada por los departamentos de Infraestructura y Energía y de Medio Ambiente de la Unión Industrial Argentina (UIA).

Entre sus exponentes estuvo Miguel Almada, coordinador del proyecto Probiomasa, quien en su intervención analizó los pasos realizados por el programa y el gran potencial que aún queda por explotar en lo que a biomasa respecta.

En principio, Almada hizo las definiciones pertinentes: Probiomasa es un proyecto que busca generar energía a través de la biomasa, iniciativa de los Ministerios de Agricultura y de Planificación a través de las Secretarías de Agricultura, Ganadería y Pesca y la Secretaría de Energía con la asistencia técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

“Es una plataforma que articula a los sectores públicos y privados, facilitando recursos técnicos, económicos y financieros, necesarios para la realización de proyectos”, explicó el coordinador de Probiomasa.  “Ayudamos a facilitar la gestión de la financiación en los bancos; hacemos estudios específicos”, agrega.

De un relevamiento realizado por el programa se pudo avanzar con 36 proyectos, de los cuales 11 ya están en construcción y otros 51 en período de evaluación para su posterior puesta en marcha.

El funcionario resaltó el gran potencial de recurso que tiene Argentina: la biomasa está disponible en muchas regiones del territorio argentino, siendo el Noroeste y Noreste las más privilegiadas, seguidas por la Patagonia, el Litoral, Cuyo y luego la región céntrica.

Almada mencionó que se está trabajando con 12 provincias en la creación de las condiciones necesarias para la formación de equipos profesionales que se dediquen a desarrollar la actividad. “Lo llamativo es que nosotros habíamos calculado becas para 100 personas y tuvimos una demanda de 1.100”, destacó.

En la misma línea, el dirigente agregó otras gestiones de Probiomasa: “estamos trabajando con distintas escuelas agropecuarias para instalar biodigestores, en La Rioja, Salta, Buenos Aires, La Pampa, entre otras, para que sean demostrativos, que sirvan como ejemplo”.

También con el objetivo de difundir los beneficios de la biomasa, el programa elaboró un manual de contenidos para niños de 6 años, que ya está en proceso de impresión para luego ser distribuido a los colegios. “Mucha gente no sabe lo que es la biomasa”, sostiene Almada.

“La biomasa es una acción nacional de mitigación para reducir gases de efecto invernadero”, subraya. Avanzando en los proyectos que hay en carpeta plantea que en el año 2030 se podrían evitar la emisión de 8.3 millones de toneladas de dióxido de carbono, instalando una capacidad de 2650 MW.

Almada explicó que la biomasa permite una generación distribuida: “si se aprovechan residuos, se debe asegurar que hay volumen excedente disponible en el área. Si hay plantaciones dedicadas se debe asegurar no haber quitado bosques y replantar”, se recomienda en el proyecto.

Otro punto que destacó en su presentación está relacionado a las ventajas ambientales locales. “Da valor a un residuo y en muchos casos evita un pasivo ambiental importante. La recolección y uso de los residuos agrícolas y forestales puede reducir las emisiones de gases contaminantes y partículas, tanto provenientes de la quema incontrolada ‘in situ’ como de los incendios forestales que estas provocan”, describe el proyecto.

Además, se destaca otro dato favorable para el medioambiente: por la escasa cantidad de azufre que posee, la combustión de biomasa no produce óxidos de azufre.

En todos los casos, Probiomasa tiene en cuenta  que  el emprendimiento sea “socialmente sostenible”, ya que podría permitir el desarrollo rural, la generación de nuevos empleos y de nuevas oportunidades de negocio a la industria argentina.

Por otro lado, Almada señala que favorece la investigación y el desarrollo tecnológico para incrementar la competitividad comercial de los productos.

Para los impulsores de Probiomasa, es un desafió para la Argentina el seguir promoviendo el desarrollo sustentable de la bioenergía a fin de diversificar la matriz energética nacional. Otro objetivo comprende la promoción y el aumento del agregado de valor a la producción agropecuaria, forestal, foresto industrial y agroindustrial en origen.

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