06 de noviembre de 2018

Guido Gubinelli

Por Guido Gubinelli.
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Análisis del MATER desde la mirada de los Grandes Usuarios: ¿son convenientes los contratos a 60 dólares por MWh a 10 años?

Julia Carruthers, Gerente de AGUEERA, analiza en una entrevista para Energía Estratégica cuál es la situación de contratos que se están celebrando en el marco del Mercado a Término de Energías Renovables (MATER) y cómo avanza el proceso de empresas que deciden dejar de comprarle energía limpia al Estado para hacerlo con los privados.

Hasta el momento 41 proyectos por 1.009,6 MW, en su gran mayoría eólicos y solares, han obtenido prioridad de despacho para comercializar contratos con Grandes Usuarios Habilitados por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA).

En el marco del AIREC WEEK 2018, Julia Carruthers, Gerente de la Asociación de Grandes Usuarios de Energía Eléctrica de la República Argentina (AGUEERA), dialogó con Energía Estratégica sobre este tema.

¿Qué evaluación hace del MATER y qué tan atractivo se está tornando el mecanismo para los Grandes Usuarios?

Empieza a ser muy interesante para empresas grandes y esto se está viendo en los resultados. Las empresas que se retiraron de las Compras Conjuntas (con CAMMESA) son las más grandes del país, y casi todas están en algún proceso de evaluación de proyectos o contratos.

En el segmento de empresas medianas se encuentran algunas dificultades. Vemos que faltan algunos cambios, algunas modificaciones o más tiempo en los contratos.

¿Cuántos contratos se han celebrado hasta el momento?

De acuerdo a números de CAMMESA, se han celebrado más de 100 contratos de energía renovable. Pero entre ellos se encuentran contratos entre mismas empresas, como es el caso de YPF.

Más allá de eso, ya hay 40 empresas que han anunciado la salida de las Compras Conjuntas. Todas estas compañías representan alrededor del 17% del consumo de energía de todos los Grandes Usuarios Habilitados. Es un porcentaje importante.

¿Y cómo ven la proyección del MATER?

Lo que nosotros vemos es que hay muchas tratativas. Hay más de 1.000 MW que se adjudicaron en prioridad de despacho. Eso da la pauta que existen varias negociaciones muy avanzadas por el costo que implica obtener a la prioridad despacho.

Aunque también sabemos que los problemas que hubo en la macroeconomía este año han frenado un poco las negociaciones y hay empresas que han decidido esperar para ver cómo se resuelve esta problemática.

Tal vez el año que viene, o tal vez después de las elecciones del año que viene, sean retomadas estas negociaciones.

¿Qué comentario se puede hacer de los contratos que se están celebrando?

Como siempre las empresas empezaron solicitando contratos a 2 años y las generadoras a 20 años. Hoy se encuentran negociaciones avanzadas en torno a los 10 años y algunos, pocos, cerraron a 5 años.

¿A qué precios han podido avanzar?

Obviamente que cuando los plazos son más cortos, los precios son más altos. Hoy los que han cerrado a 10 años se encuentran alrededor de los 60 dólares por MWh. Es un precio más bajo que el costo actual de la energía, pero no termina de ser un precio del todo tentador para el gran usuario al momento de cerrar ese precio por 10 años.

Lea también: “Más Grandes Usuarios se preparan para formalizar contratos de energías renovables con el sector privado”

¿Asusta hablar en un contrato de energía en dólares?

La verdad que sí. Las empresas muy grandes, exportadoras, con mucha historia en la Argentina, pueden tomar estas decisiones rápidamente. Pero para empresas medianas, qué dependen mucho del mercado interno, estos contratos de largo plazo en dólares las asusta. Hasta genera incertidumbre en las empresas exportadoras con un mercado muy regulado.

¿Y es atractivo un contrato a 60 dólares por MWh a 10 años, considerando el precio monómico en torno a los 70 dólares por MWh, y la perspectiva de que baje gracias a futuras centrales de energías renovables y el avance en la explotación de Vaca Muerta?

En principio hay que analizar que cuando se celebra un contrato entre privados se siguen pagando otros cargos a CAMMESA que, a pesar del descuento de la potencia, están en el orden de unos 6 dólares por MWh. Entonces, por caso, 60 dólares se convierte en 66 dólares.

Siempre hay que analizar el precio futuro de la energía y no tanto mirar el precio actual. Acá entra mucho en juego qué pasa con Vaca Muerta y a qué modelo de país se está apuntando: por ejemplo, si a partir del año 2019 se termina por decidir la entrada de una competencia entre todas las tecnologías. Es decir, térmica, hidráulica y renovables.

Por último, visto el proceso a la distancia, ¿desde AGUEERA imaginaban este desarrollo del mercado privado?

Creemos que sí, se están cumpliendo las expectativas. Se empezó con ofertas de contratos bastante más altas, se pedían cerca de 90 dólares por MWh a plazos por alrededor de 20 años, aspectos que el mercado no terminó avalando, y previsiblemente los precios han terminado bajando, al igual que los plazos.

Las empresas que hoy están jugando en el mercado privado son las más grandes, lo cual era previsible. Tal vez más adelante se inicie una nueva etapa y el mercado tenga otras exigencias para que empresas más chicas puedan jugar.

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